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Mis 3 mayores aprendizajes en Pandemia...

  • Foto del escritor: Marcos Patricio Montero Romo
    Marcos Patricio Montero Romo
  • 4 feb 2021
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 3 mar 2021

Creo que el periodo donde más he crecido en mi vida ha sido durante la pandemia de COVID-19. ¿Te gustaría escuchar mis mayores aprendizajes? Llegaste al lugar correcto.



Durante la enorme cuarentena he tenido experiencias de vida demasiado importantes, cambiado muchísimo como persona, y definitivamente este capítulo de mi vida transformó el rumbo de mi vida por completo. Ahora considero que era algo que necesitaba vivir para estar así de listo para la próxima etapa de mi vida. Mis aprendizajes han sido muchos, pero hoy te comparto los 3 más importantes.


1. La grandeza depende más de las acciones que de las oportunidades


Durante mi primer año y medio de Prepa realmente tuve experiencias que me cambiaron la vida. Los mejores viajes, amigos, producciones de Arte y Cultura y profesores los he tenido aquí, y el Tec realmente me dio las mejores oportunidades que me pude haber imaginado tener, pero todo esto se vio detenido de repente por la pandemia sin que nadie me avisara


Pero ¿eso significó que mi vivencia diaria fue horrible durante la pandemia? Para nada. Claro que no tengo las mismas oportunidades, de viajes, de usar las instalaciones o de ver a amigos de diario, pero ahora yo tuve que emprender mis propios proyectos, mis acciones del día a día tuvieron que cambiar drásticamente porque ya no dependía de mis actividades diarias del Tec, sino que yo tenía más tiempo en mis manos que poder utilizar para seguirme desarrollando como persona. Así comencé a hacer amistades maravillosas por zoom, a empezar mis propios covers y videos para Instagram, comencé con mi emprendimiento de cursos virtuales de Productividad, y recientemente con mi proyecto del Podcast. Todo esto me ha llevado a avanzar muchísimo como persona y artista, y lo hice gracias a mis ganas de emprender, no por las oportunidades que tenía por fuera.


2. Las amistades llegan en el momento indicado


Como muchos de mis compañeros, dejé de ver y platicar con la gente que veía a diario en la escuela desde que comenzó la cuarentena. Con esas personas me unían mis actividades, como mis ensayos, mis clases o mis idas al gimnasio, pero una vez que me quitaron eso, ya no había lugares o momentos para compartir juntos. Todas mis amistades se volvieron a la virtualidad, pero eso no significó quedarme sin amigos.


Ahora creo que mis amistades en el Tec eran las indicadas para el momento. Claro que sigo hablando con mis amigos y seguimos teniendo una increíble relación, pero simplemente ya no es tan fuerte y cercana como cuando nos veíamos a diario. Ahora en la virtualidad conocí increíbles personas, la mayoría de ellas de otros campus, que zoom tras zoom se han ido convirtiendo en mis mejores amigos, personas que, aunque no conozco en persona, hemos compartido tanto a través de la pantalla que es como si nos conociéramos de toda la vida. Y gracias a esas personas y nuestros zooms de cada semana, he encontrado amistades como nunca había tenido, y he pasado una mucha mejor cuarentena junto a ellos y su apoyo. No queda más que agradecer por estas nuevas amistades, y pensar que llegaron justo en el momento indicado para conocernos.


3. No esperemos a hacer las cosas


Si una sola enseñanza me ha dejado esta cuarentena es que no debemos esperar a hacer las cosas que queremos. No sabemos cuánto tiempo tenemos aquí, porque como experimentamos, de un día para otro nuestras vidas pueden dar un giro de 180º sin que nosotros siquiera lo veamos venir. ¿Qué pasó con todas esas personas que estaban esperando el momento perfecto para cumplir sus sueños?, pues ese momento perfecto nunca llegó.


Yo siempre he sido alguien que le encanta intentar de todo, arriesgarse, aprender cosas nuevas, y eso me ayudó a que, aunque me perdí de muchas experiencias por la pandemia, no me arrepentí de no haber hecho algo que pude haber hecho durante mi prepa presencial. Intenté de todo, viví las experiencias al máximo, y mi consciencia estuvo tranquila. Ahora en cuarentena tengo la misma filosofía: lo que estamos viviendo ahora nunca se repetirá (o al menos esperemos eso), por lo tanto tengo que hacer todas las cosas que la pandemia me permite hacer y que mi vida presencial no sin esperar por el momento perfecto. Vivir cada día como si fuera mi último día. Así es cuando nos damos cuenta de nuestros verdaderas prioridades. Por eso estoy decidido a no esperar a hacer ese zoom, a sacar ese proyecto nuevo, a vivir esta nueva experiencia, a decirle eso a esa persona especial. Por es decidí también transferirme de campus para mi carrera, porque quiero vivir esa experiencia que se que será muy difícil, pero también muy enriquecedora, y sé que es lo que me gustaría hacer si fueran los últimos años de mi vida.


Así que atrévete y arriésgate un poco cada día, los momentos perfectos tal vez sí existan, pero no podemos pasar el tiempo siempre esperando esa señal para comenzar a vivir la vida que más deseamos vivir.

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